qué es la realidad aumentada

Qué es la realidad aumentada y en qué se diferencia de la virtual

La virtual te lleva a otro sitio; la aumentada mejora el que ya tienes delante

Qué es la realidad aumentada y en qué se diferencia de la virtual

La realidad aumentada crece deprisa. Ya está en las redes sociales, en el móvil que llevas en el bolsillo y en aplicaciones que usas sin llamarlas por su nombre. La razón de su popularidad es sencilla: incorporar elementos virtuales al mundo real resulta útil de inmediato, sin necesidad de explicar nada.

Si la realidad virtual produce emoción y espectáculo, la aumentada produce sensación de herramienta. Si has visto Minority Report, la idea es esa.

La diferencia, en una frase

En la realidad virtual necesitas un entorno virtual al 100 %. En la aumentada partes de un entorno natural que ya existe y superpones la información encima. Quien la usa no viaja a ningún sitio: ve mejorado el lugar donde está. Por eso la aumentada se sitúa en el espectro de la realidad mixta, entre el mundo real y el virtual.

Las aplicaciones van desde algo tan simple como una notificación hasta algo tan complejo como las instrucciones para llevar a cabo una intervención quirúrgica. Entre esos dos extremos cabe casi todo: destacar una característica, facilitar la comprensión de algo o poner un dato accesible justo en el momento en que hace falta.

Tipos de realidad aumentada

Lo que las diferencia es cómo se muestra la información.

  • Basada en marcadores. Una cámara reconoce un marcador visual —un código QR, por ejemplo— y superpone el contenido sobre él, calculando también su posición y orientación.
  • Sin marcadores. Se apoya en la geolocalización. El GPS, el acelerómetro y el medidor de velocidad del móvil proporcionan datos según dónde estés y hacia dónde mires.
  • Basada en proyección. Se proyecta luz artificial sobre superficies reales y se detecta la interacción de la persona comparando la proyección esperada con la alterada por su mano.
  • Basada en superposición. Sustituye parcial o totalmente la vista original de un objeto por una versión aumentada. Aquí el reconocimiento de objetos es imprescindible: sin saber qué tiene delante, la aplicación no puede reemplazar nada.
La virtual te lleva a otro sitio; la aumentada mejora el que ya tienes delante

Qué lleva dentro un dispositivo de AR

Son ordenadores pequeños dentro de aparatos pequeños, y comparten muchos componentes con los teléfonos: CPU, GPU, memoria flash, RAM, Bluetooth, wifi y GPS. A eso se añaden:

  • Sensores y cámaras en el exterior, que escanean el entorno y recogen la interacción del usuario para determinar dónde están los objetos físicos.
  • Proyección, con proyectores en miniatura capaces de convertir cualquier superficie en un entorno interactivo.
  • Reflexión: espejos que alinean la imagen virtual con el ojo. Algunos dispositivos usan una serie de espejos curvos diminutos; otros, un espejo de doble cara. El objetivo siempre es el mismo, colocar la imagen donde el ojo la espera.

Se puede mostrar en pantallas, monitores, gafas o móviles, y cada vez hará falta menos hardware. La dirección del sector apunta a lentes de contacto.

La visión de Xperiencia Virtual

En proyectos de empresa la aumentada gana casi siempre por una razón poco glamurosa: el usuario no tiene que quitarse nada ni salir de donde está. Un técnico con las manos ocupadas no se pone unas gafas de realidad virtual, pero sí mira una capa de información sobre la máquina que está reparando. La elección entre una y otra se decide por el contexto de uso, no por cuál impresiona más.

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