OpenAI celebró el 29 de septiembre en San Francisco su DevDay 2026, la conferencia anual para desarrolladores. Según la propia compañía, ha sido la edición más grande hasta la fecha, con más de veinte anuncios sobre ChatGPT, Codex y sus modelos. La estrella fueron los dots: agentes de inteligencia artificial que trabajan por ti las 24 horas del día.
Seguimos de cerca todo lo que presentan los grandes laboratorios, porque es la materia prima con la que construimos para nuestros clientes. Y esta vez la sensación es extraña: buena parte de lo que OpenAI vendió como el futuro ya existía en otras plataformas, más barato o directamente gratis. Este DevDay ha tenido más de marketing que de avance. Vamos por partes.
Qué son los dots
Un dot es un agente siempre activo que vive dentro de ChatGPT. Funciona con GPT-6 Astra, el modelo más potente de OpenAI, y tiene su propio ordenador en la nube, con navegador incluido. Así puede entrar en webs, rellenar formularios, preparar documentos o escribir y probar código sin tocar tu equipo.
- Se conecta a más de 4.000 aplicaciones a través de plugins: calendario, correo, Slack, Teams, herramientas de desarrollo…
- Es proactivo. Cuando no le pides nada, revisa tus aplicaciones conectadas en modo de solo lectura para adelantarse a lo que vas a necesitar.
- Le hablas como a un compañero: por escrito en ChatGPT, por mensajes de texto, en Slack o en Teams, o llamándolo por voz.
- Tú pones las reglas. Puedes autorizar acciones, obligarle a pedir permiso o bloquearlas. Algunas, como cambiar una contraseña, siempre se quedan en tus manos.
El primer dot va incluido en los planes Pro y Business Premium. La letra pequeña está en la misma página de OpenAI, que ya avisa de que más adelante se podrán añadir más dots y ampliar el trabajo que cada uno asume al mes. Traducido: el primero va de regalo; el equipo de dots se pagará aparte.
Siete semanas tarde: Grok Bot y Muse ya lo hacían
El problema no es que los dots sean malos. Es que no son nuevos. OpenAI llega la tercera a una idea que la competencia ya había puesto en la calle:
- Grok Bot, de SpaceXAI —la antigua xAI de Elon Musk— y Cursor, salió en beta el 11 de agosto. Es un equipo de agentes siempre activos, con ordenador propio, memoria entre tareas y acceso a tus aplicaciones. Desde el 26 de agosto viene incluido en todos los planes de SuperGrok y de Cursor, así que la entrada cuesta 20 dólares al mes con Cursor Pro. Eso sí: su uso se mide aparte del plan.
- Muse, de Meta, llegó el 8 de septiembre. Hace lo mismo desde una máquina virtual aislada en la nube de Meta: lee tu correo, reserva viajes y citas, rellena formularios, negocia y hasta paga por ti. Se le habla como a un contacto más, también desde WhatsApp, y Meta ya ha anunciado que llegará a sus gafas inteligentes (la semana pasada presentó además las Meta VR Glasses). Y tiene plan gratuito, que según Meta cubre casi todo lo que la gente necesita.
Los dots se presentaron el 29 de septiembre, siete semanas después de Grok Bot, y para tener uno hay que pagar como mínimo 100 dólares al mes: cinco veces la entrada de Grok Bot.
| Dots | Grok Bot | Muse | |
|---|---|---|---|
| Empresa | OpenAI | SpaceXAI y Cursor | Meta |
| Lanzamiento | 29 sep 2026 | 11 ago 2026 (beta) | 8 sep 2026 |
| Precio de entrada | 100 $/mes (Pro) o 125 $ por usuario (Business Premium) | 20 $/mes (Cursor Pro), con el uso medido aparte | Gratis, con planes de pago para más uso |
| Ordenador propio en la nube | Sí | Sí | Sí |
| Dónde se le habla | ChatGPT, mensajes de texto, Slack, Teams y voz | Escritorio e iOS | App de Muse y WhatsApp |
| En España | Solo con Business Premium | Sin información oficial | No, solo en EE. UU. |
Datos de OpenAI, Meta y SpaceXAI a 30 de septiembre de 2026.
Las demos que no salieron
El keynote dejó además dos momentos que no ayudan a vender un agente «siempre disponible». En la demostración estrella, Holly Li, del equipo de OpenAI, pidió a su dot unos datos de pruebas con usuarios, y el dot no respondió. Ella salió del paso con humor: "I guess Dot's having a slow morning" («parece que Dot tiene una mañana lenta»). Poco después, la demostración del chat de voz se quedó colgada con un aviso de que no había podido iniciarse.
Seamos justos: las demos en directo fallan, el equipo lo resolvió con tablas y la sala aplaudió. Pero cuando lo que presentas es un agente al que vas a confiar tu correo, tu calendario y tus clientes, que no conteste a la primera en su propio estreno es un mal símbolo.
ChatGPT Space: la oficina de la que no quieren que salgas
El segundo gran anuncio fue ChatGPT Space, un espacio de trabajo compartido en el que el equipo, ChatGPT y el dot de cada persona trabajan sobre los mismos objetivos y el mismo historial. Llega con páginas, documentos que se editan entre todos y se actualizan solos desde las herramientas conectadas, y con un editor de presentaciones colaborativo que exporta a PowerPoint y a Google Slides. Está en los planes Pro, Business y Enterprise, de momento en escritorio y web.
La idea tiene sentido, y la estrategia que hay detrás también: OpenAI quiere que ChatGPT sea el sistema operativo de tu trabajo, el sitio del que no necesitas salir. El problema es que el mercado va justo en la dirección contraria. La IA está entrando en las herramientas que la gente ya usa, no al revés, hasta el punto de que la propia OpenAI anunció ese mismo día su asistente dentro de Slack y de Teams. Pedirle a una empresa que mude sus documentos a un ecosistema cerrado es pedir mucho.
GPT-6.1 Sol y Ultrafast: lo que sí es un avance
No todo fue humo. GPT-6.1 Sol es probablemente lo más útil del día para quien desarrolla: OpenAI promete una inteligencia cercana a la de Astra por una quinta parte de su precio, 2 dólares por millón de tokens de entrada y 10 de salida. Y las mediciones independientes le dan la razón. En el índice de inteligencia de Artificial Analysis, Sol saca 52 puntos, solo uno menos que Astra, y cada tarea le cuesta menos de la cuarta parte.
Eso no lo convierte en el mejor modelo. En ese mismo índice, Claude Opus 5.5, de Anthropic, marca 58 puntos, aunque a su máximo nivel cuesta casi 6 dólares por tarea frente a los 0,72 de Sol. Sol no gana en capacidad: gana en precio. Y para muchos usos empresariales, eso es lo que decide.
Ultrafast es el otro anuncio con sustancia: un modo que genera hasta 300 tokens por segundo, ocho veces más rápido de lo normal en Codex y seis veces en la API, sobre chips de Cerebras. La trampa está en el precio: en la API cuesta seis veces la tarifa estándar, y en ChatGPT solo está en el nuevo plan de 500 dólares y en Enterprise. Para el día a día, ir ocho veces más rápido sirve sobre todo para esperar menos. Donde sí cambia las reglas es en todo lo que tiene que responder en tiempo real: un asistente de voz que no hace pausas incómodas o una escena 3D que cambia mientras hablas. Justo el terreno en el que trabajamos.
La letra pequeña: pagar más por lo mismo
Y aquí está lo que más ha enfadado a los usuarios avanzados. OpenAI ha reabierto el plan Pro 200, pero las nuevas altas reciben menos uso por el mismo precio. La compañía lo confirma en su centro de ayuda y lo justifica en que sus modelos son cada vez más eficientes. La prensa especializada cifra el recorte en la mitad: de 20 a 10 veces el uso del plan Plus. Quien ya estaba suscrito conserva su límite anterior hasta el 29 de octubre; después, también baja.
A la vez nace Pro 500: 500 dólares al mes, 25 veces el uso de Plus y acceso exclusivo a Ultrafast. La cuenta sale sola. Ahora todos los planes cuestan lo mismo por unidad de uso, 20 dólares, y quien antes tenía 20 veces Plus por 200 dólares necesita el plan de 500 para superarlo. Para el usuario intensivo, el precio se ha duplicado con creces.
| Plan | Precio al mes | Uso (veces Plus) | Dot | Ultrafast |
|---|---|---|---|---|
| Plus | 20 $ | 1 | No | No |
| Pro 100 | 100 $ | 5 | Sí* | No |
| Pro 200 | 200 $ | 10 en las nuevas altas (antes, 20) | Sí* | No |
| Pro 500 | 500 $ (nuevo) | 25 | Sí* | Sí |
| Business Premium | 125 $ por usuario | — | Sí, también en Europa | — |
* Los dots de los planes Pro no están disponibles en el Espacio Económico Europeo, Suiza ni el Reino Unido. Precios en dólares; en España, Plus cuesta 23 € al mes y Pro, desde 103 €. Los múltiplos de uso son los publicados por la prensa especializada; OpenAI solo confirma que Pro 200 tiene un límite menor para las nuevas altas.
Y Europa, otra vez a la cola
Para una empresa española hay un detalle más: los dots de los planes Pro no están disponibles en el Espacio Económico Europeo, Suiza ni el Reino Unido. OpenAI no ha explicado por qué ni ha dado fecha. La única puerta abierta en Europa es Business Premium, a 125 dólares por usuario y mes. Muse tampoco está: de momento, solo funciona en Estados Unidos.
No es la primera vez ni será la última. Cada vez más lanzamientos de IA llegan a Europa tarde o recortados, y quien espera a que lleguen va siempre un paso por detrás.
El DevDay 2026 en imágenes
Momentos del keynote y de las novedades presentadas. Pulsa cualquiera para ampliarla.
Imágenes: OpenAI (retransmisión oficial del keynote y página de resumen del DevDay 2026)
Fuentes: resumen del DevDay 2026, presentación de los dots y planes Pro de OpenAI; Meta; SpaceXAI; Artificial Analysis.
La visión de Xperiencia Virtual
Tres de las mayores empresas tecnológicas del mundo han lanzado casi el mismo producto en siete semanas. Eso dice mucho: el agente ya no es la ventaja competitiva. Es una pieza que se puede conseguir gratis, comprar por 20 dólares o pagar a 200, y cuyo precio puede cambiar de un día para otro, como acaba de demostrar OpenAI con su plan Pro.
La diferencia real está en a qué conectas ese agente: tu ERP, tu CRM, tus documentos y tus procedimientos, con tus permisos y con tus datos donde tienen que estar. Eso no lo vende nadie en una suscripción, porque no hay dos empresas iguales.
Es exactamente lo que hacemos. Desarrollamos agentes de IA a medida que trabajan dentro de tus herramientas, de Slack y Teams a tu CRM o tu ERP, eligiendo para cada tarea el modelo que mejor encaja —GPT, Claude, Gemini o Llama— en vez de atarte a uno solo. Trabajamos conforme al RGPD y con los datos en la UE, así que no tienes que esperar a que ningún gigante se acuerde de Europa. Y no hace falta un gran proyecto para empezar: en 30 minutos te decimos si la IA puede mejorar un proceso concreto de tu empresa, y en dos o tres semanas puedes tener un prototipo funcionando con tus datos reales.
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